Todo empezó vendiendo arreglos de rosas por catálogo. Fue en una temporada de Día de la Madre, en mayo, y en ese momento no había mucho más: unas cuantas opciones, rosas, y pedidos que salían uno por uno.
Con el tiempo fuimos sumando variedades, más por curiosidad que por estrategia. Cada temporada se volvió una excusa para probar composiciones distintas, paletas que no habíamos usado, formas que no sabíamos si iban a funcionar. Ese catálogo de rosas es lo que nos trajo hasta acá.
Hoy ya no vendemos todos los días por catálogo, pero seguimos creando ramos y bases de regalo de manera personalizada. A veces para alguien que quiere sorprender a otra persona; otras para una marca que quiere hacerlo con sus clientes, en una fecha especial o en una activación.
Acá les dejamos un poco de nuestro estilo en esta versión.



















